martes, 22 de junio de 2010

Cuento. Parte I.

  • Oye, se supone que tenemos que ir al edificio C. -le repetía una y otra vez a mi amiga, pero ella seguía caminando derecho, sin responder. Dejé de caminar y le sujeté por la manga del uniforme, pero tiró muy fuerte de su brazo y se soltó.- Rose, esto es importante. Nos echarán si no vamos a clases ahora.
  • ¿Y qué? Te vendrás conmigo, después de todo somos amigas, ¿no? - me contestó con una vos muy agresiva y lo cual era muy raro en ella. Me detuve de nuevo, pero Rose siguió caminando, dejándome un poquito más atrás, sola en los largos pasillos de la academia de West Houston, mi hogar. - No te esperaré si no te vienes ahora conmigo. - Gritó sin ni siquiera mirar hacia atrás y entonces me senté en el suelo como un pequeño niño que se rehusa a moverse.-
  • ¡NO!¡Volvamos a clases! - Le grité de vuelta, pero ella no reaccionó y pronto desapareció entre las sombras y mire hacia el frente y supe que Rose ya no volvería a buscarme como ella dijo.-
Desde el suelo de la Academia, se veía aún más grande he impotente. Había estado viviendo allí desde hace ya varios años y apenas tuve la edad de entrar a un internado, "West Houston", mis padres me inscribieron aquí, en West Houston, el lugar más alejado de mi hogar, para no volver a verme jamás. La directora Grasse Krakowski seguro se había apiadado de mi y dejó que me quedara aquí, becandome de por vida y comprandome ella misma la ropa y comida para que no me faltara nada. Quizá suene como una vida dura, pero para mi, es una vida increíblemente diferente a como la "ven" otras personas. El enorme campus de 50 hectáreas, se había vuelto mi hogar, la directora Krakowski en mi madre y mis compañeros, mis hermanos y amigos.

Miré a mi alrededor, observando cada detalle del medieval pasillo del campus que anteriormente fue un castillo o quizás algo aún más grande. El silencio era lo único que mis oídos podían captar o bien dicho, no captaban y solo mi presencia era lo único que persibía. Dí un bufido y luego me levanté-
  • Rose, ¿Dónde estás? - grité, pero nu hubo respuestas. Fruncí el sueño y empeze a caminar. -
to be continued...

No hay comentarios: